En el medico

"Hoy vamos al médico" -te dice tu madre.

Pero, ¿por qué tienes que ir al médico si no te encuentras mal?

Las revisiones regulares son una buena idea para los niños. Estas visitas se hacen aunque uno se encuentre bien, por que son una forma de controlar que el cuerpo funcione al cien por cien. Y tú quieres que tu cuerpo funcione al cien por cien, ¿verdad?

Ir al médico es una oportunidad para que éste compruebe que estás creciendo y te estás desarrollando con normalidad. También es una oportunidad para que tus padres hablen con tu médico sobre cuestiones relacionadas con tu salud, como la seguridad o la nutrición, a fin de que puedan ayudarte a estar sano. Además, tú también podrás hacerle al médico preguntas sobre tu salud. Por ejemplo, tal vez te interese saber cuándo pegarás el estirón o si tu peso es el adecuado. Tiempo de preguntas y respuestas Muchos médicos dejan un tiempo al final de la revisión para las preguntas. Tal vez tu padre o tu madre quieran saber cuánta leche deberías beber, si es seguro que practiques determinado deporte y cuándo serás lo bastante mayor como para quedarte solo en casa. Éstas son preguntas fundamentales y los médicos pueden dar buenos consejos a los padres al respecto. Es posible que el médico también quiera compartir contigo alguna información. Por ejemplo, si falta poco para el verano, es posible que el médico os quiera recordar a ti y a tus padres algunas cuestiones de seguridad, como llevar casco siempre que montes en bicicleta, nadar sólo bajo supervisión de un adulto y ponerte crema de protección solar. No olvides que tú también puedes hacer preguntas. Aunque te sientas algo incómodo o te dé vergüenza, lánzate y pregunta todo lo que quieras. Los médicos ya lo han oído todo, y te sorprendería saber la cantidad de niños que han hecho antes las mismas preguntas. Haciendo preguntas, aprenderás más cosas sobre cómo funciona tu cuerpo y sobre cómo cuidar de algo muy importante: ¡tu salud!